Eficiencia y sustentabilidad: consejos clave para la protección de los cultivos

Por Equipo FieldView

Dec 03, 2020

Se viene una época en la que las pulverizaciones son centrales para la defensa del rinde. Por eso, el experto Ramiro Cid, del INTA, repasa aquí ocho consejos básicos para tener en cuenta.

2011 - Consejos clave para una buena pulverización

 

Hay muchas cuestiones que deben constituir el punto de partida de una pulverización eficiente. Y vale la pena repasarlas, ahora que se viene una época clave para este tipo de trabajos. Por ejemplo, revisar bien el estado del cultivo, el entorno del lugar, si hay colmenas o árboles cerca, las condiciones atmosféricas, si hay viento y su intensidad. Y más...


Todos estos temas forman parte de un punto de partida básico para una pulverización eficiente. “Durante el día, las condiciones y el entorno pueden ir cambiando; por eso, es necesario detenerse a evaluar cómo se está haciendo el trabajo y qué tipo de ajustes hay que realizar”, recomienda Ramiro Cid, reconocido especialista del INTA en tecnologías de aplicación de fitosanitarios.

Una correcta planificación y ejecución de la mano de herramientas de agricultura digital permitirá ser más eficientes durante el proceso.

La tecnología digital agrícola es, sin dudas, un gran aliado para llevar a cabo esas tareas de manera correcta. Es mucha la información que pueden aportar estas herramientas y, en el caso de FieldView, hasta puede brindar una prescripción concreta para hacer el trabajo que se desea.

1- Todas las aplicaciones son diferentes
El primer paso del imprescindible menú de buenas prácticas agrícolas parte del concepto de que “todas las aplicaciones son distintas”, como dice Cid.
“Nunca se repite una misma condición, porque el cultivo es diferente o porque se encuentra en otro estadío (con el índice de masa foliar mucho más grande) o porque van cambiando las condiciones meteorológicas a lo largo del día. Los contextos siempre tienen diferencias”, sostiene.
Con eso en mente, dice que uno de los grandes problemas que hay que evitar es el que cometen “muchos aplicadores, que se largan a la mañana con determinada pastilla, presión y velocidad de trabajo, y las mantienen durante todo el día, cuando las condiciones climáticas y del sitio cambian, y es necesario hacer ajustes”.
Desde FieldView recomendamos utilizar una de nuestras herramientas que puede resultar de mucha utilidad a la hora de encarar la pulverización: se trata del pronóstico del tiempo personalizado para las coordenadas específicas de un lote.
Esta funcionalidad de nuestro software agrícola permite conocer la probabilidad de lluvia, la velocidad del viento y otras condiciones importantes del tiempo.

2- Determinar claramente el objetivo
Volviendo a la enumeración de los puntos mencionados por el experto del INTA, el segundo consiste en determinar claramente el objetivo del trabajo a realizar. No es lo mismo pulverizar sobre un barbecho relativamente sencillo que tratar una enfermedad de fin de ciclo en soja. Cada una requiere una preparación diferente de la máquina.
“En el caso de un barbecho, se puede trabajar con gotas grandes y caudales relativamente bajos, sin mayores riesgos de deriva”, dice Cid.
“Pero -agrega- en el caso de una enfermedad de fin de ciclo en soja, la tarea se lleva a cabo sobre un cultivo muy cerrado, en el que la enfermedad no está arriba sino en el tercio medio o en el inferior de las plantas, por lo cual hay que preparar el equipo de manera diferente: aumentar los caudales y trabajar con gotas más finas, que implican un mayor riesgo de deriva”.
En ese sentido, precisa que “hay que definir el objetivo, pero entendiendo por ello no solo el cultivo, sino el lugar al que se tiene que llegar con las gotas”.
En FieldView consideramos que es una buena idea aprovechar la posibilidad de hacer “Marcaciones georreferenciadas”.
Nuestra plataforma de tecnología agrícola permite insertar pines de distintos colores, con fotos y anotaciones, y delimitar áreas manualmente previo a la pulverización, que ayudarán a identificar las zonas en las que se deben hacer ajustes en el momento del trabajo.

3- La calidad del agua
El agua a utilizar debe ser ligeramente ácida, limpia, pura, cristalina y sin exceso de sales.
“En la práctica, en la gran mayoría de nuestras zonas agrícolas, las aguas son malas o muy malas, porque son muy salinas o tienen un pH muy alto”, introduce Cid.
Por eso, dice que “el agua se debe analizar, conocer su calidad y hacer la corrección correspondiente, porque el tipo de agua que se utiliza puede incidir muy claramente en la calidad de la pulverización”.

4- Usar herramientas de tecnología agrícola para determinar el momento oportuno de la aplicación
Un cuarto punto mencionado por Cid, que no siempre es tenido en cuenta, es hacer la pulverización en el momento oportuno.
Como parámetro general, por ejemplo en cuanto a las malezas, el momento ideal para controlarlas es cuando están en el estado de plántulas, antes de que crezcan en tamaño. Y para el caso de los insectos, cuando están en sus estadíos juveniles, ya sean larvas o ninfas.
“Esto implica un trabajo de monitoreo permanente de las plagas: lo ideal sería que lo hiciera alguien especializado, porque no es un trabajo fácil. Hay que saber, entre otras cosas, si conviene pulverizar o esperar, para no realizar pulverizaciones por si acaso, que generan un impacto económico y ambiental”, sostiene Cid.
Desde FieldView destacamos que la recolección y el almacenamiento de los datos obtenidos durante estos monitoreos se pueden registrar en nuestra plataforma agrícola, para facilitar luego la toma de decisiones en la pulverización.

5- Capacitación del operador
El técnico del INTA destaca un quinto aspecto muy importante a la hora de hacer un buen trabajo, que es el entrenamiento del operador y el estado de la maquinaria.
“La pulverización es un proceso complejo, que requiere conocimiento, una necesaria capacitación, saber cómo afectan las condiciones meteorológicas, conceptos sobre el tamaño de gota, cómo se preparan las mezclas, a qué velocidad se puede trabajar, cuáles son las pautas legales de cada lugar, etc.”, enumera.
En este aspecto, Cid advierte que “no puede suceder que un aplicador comercial no conozca algunos fundamentos que son básicos, o que si un operario habitual se enferma se ponga a alguien que no está capacitado arriba de la máquina”.

6- Estado de la maquinaria
En cuanto a las condiciones del equipo propiamente dicho, el experto del INTA dice que “la pulverizadora es una excelente herramienta para los tratamientos fitosanitarios, pero no puede utilizarse si está en mal estado”.
Para chequear que haga su trabajo correctamente, recomendó, además de los puntos anteriores, utilizar tarjetas hidrosensibles para certificar que efectivamente una aplicación llega a su objetivo.
“Es ideal contar con esa información en el momento, para mejorar la aplicación y realizar los ajustes que sean necesarios para tener una mejor cobertura de la gota”, señala.

7- Elección del producto a aplicar
La elección del producto fitosanitario que se aplicará sobre el barbecho o el cutivo de que se trate, también ingresa en el menú de decisiones centrales que hay que tomar, precisa el especialista.
“A veces se opta por lo más barato, pero no suele ser una buena decisión: si hay opciones de mejor calidad, aunque sea pagando un poco más, siempre lo devolverá en eficiencia y en protección del ambiente”, asegura Cid.
Desde FieldView observamos que llevar un registro detallado de los productos utilizados y de su efectividad permitirá sumar una nueva capa de información para obtener mejores resultados en las próximas pulverizaciones.
Esta tarea puede realizarse con los datos que aporta nuestra herramienta de agricultura digital, que se pueden almacenar y compartir fácilmente con los miembros del equipo de trabajo.

8- Equipo de protección
Nuevamente con los consejos de Cid, menciona que con cada equipo que venden, los fabricantes de pulverizadoras entregan indumentaria de protección que no debería quedar “olvidada” en la cabina de la máquina o en la camioneta de apoyo.
También es importante -recordó el experto del INTA- reemplazar periódicamente el filtro de carbono que tiene la cabina de la máquina para impedir el ingreso de aire contaminado. Si ese filtro no se cambia, se satura y el operario queda expuesto a respirar aire en un estado que no es el ideal.
Con la preparación que corresponde y también las ventajas que ahora ofrece la agricultura digital, con sus poderosas herramientas, el trabajo de pulverización se puede hacer cada vez de manera más eficiente.
Pero antes de utilizarlas, o en el proceso de hacerlo, es clave tener en cuenta todos los consejos brindados en esta nota, para que la tarea se haga con la mayor eficiencia y, además, con el mayor cuidado ambiental.

 

 

Compartir: