Plagas: con agricultura digital, un manejo mucho más eficiente

Por Equipo FieldView

Feb 21, 2020

Permite detectar los ataques de insectos en fases muy tempranas, lo cual brinda la posibilidad de diseñar una estrategia de defensa más eficiente, rentable y sustentable. Herramientas como FieldView tienen todavía más valor en zonas en las que, por clima y ambiente, las plagas se desarrollan en forma explosiva. Aquí, todos los consejos del experto Darío Oleszczuk.

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Oleszczuk, en un lote de maíz en el Chaco. Es un especialista en la dinámica de las plagas.

La tecnología adquiere, cada vez más, un rol transformador dentro de la agricultura actual. Su creciente participación en las decisiones técnicas, que ahora pueden ser más ajustadas en tiempo y espacio, está abriendo una nueva dimensión en los procesos productivos y sus resultados. 

“La agricultura digital tiene mucha importancia en todas las regiones, pero es estratégica aún más en algunas zonas, como por ejemplo el noreste argentino (NEA), que tiene mucha superficie sembrada con cultivos de alto valor y donde es muy difícil llegar a tiempo a cada rincón del campo con los recursos tradicionales, lo que eleva los riesgos productivos”, explica Darío Oleszczuk, especialista en plagas y miembro del equipo de Desarrollo de Mercado de Bayer. 

Oleszczuk recorre una extensa superficie en esa región, que conoce a fondo, pero las soluciones que comenta aportan beneficios similares en muchas otras, y en cultivos tan variados como soja, maíz, girasol, algodón, trigo y también especialidades.

Lo que este experto también conoce a fondo son los beneficios que aporta una plataforma de agricultura digital como FieldView, en cuestiones tan importantes como la sanidad de los cultivos. 

“La digitalización, y sobre todo con la posibilidad de utilizar herramientas tan completas como esta, permite hacer mucho más eficiente el uso de múltiples  recursos productivos y, al mismo tiempo, ayuda a tener sistemas más sustentables”, introduce.

En materia sanitaria, sostiene que la herramienta tiene múltiples ventajas, entre ellas poder anticiparse a los problemas y disminuir los márgenes de error. “Estas cosas son clave cuando se manejan grandes superficies, en las que se pueden producir pérdidas enormes de rendimientos cuando no se llega a tiempo a detectar y/o resolver un problema”, afirma el técnico.

En el NEA, y también en otras regiones, la presión de plagas, enfermedades y malezas es muy alta. En ellas, detalla Oleszczuk, “todo ocurre más rápido”. 

Se refiere, principalmente, a la biología de las plagas que, debido a las altas temperaturas y la latitud de muchas regiones, tienen un desarrollo acelerado. “FieldView es clave en los monitoreos, para detectar los problemas a tiempo, poder resolverlos rápida y eficientemente y, así, minimizar las pérdidas, mejorando, en consecuencia, los márgenes económicos”, dice. 

En esta campaña, en muchas regiones las precipitaciones de verano llegaron atrasadas respecto a lo que tradicionalmente ocurre. Eso generó -explicó el experto- una coincidencia preocupante: se sincronizaron los ciclos de los cultivos y las plagas más perjudiciales. 

“En este contexto productivo, de superposición de ciclos, adquieren todavía más valor las herramientas de la agricultura digital que permiten contar con información en el acto para tomar decisiones”, afirma convencido. 

En ese sentido, el experto detalla lo que sucede con ciertos ataques de orugas. 

“Hay insectos que comienzan sus ataques en rodales -micrositios dentro los cultivos- y a partir de ahí se van expandiendo al resto del lote. Antes, si la recorrida que hacía el monitoreador pasaba por ese lugar, entonces había posibilidades de detectar el problema y dimensionar qué gravedad podía tener el ataque”, recuerda el ingeniero.

imagen de satelite de FieldViewLas herramientas de FieldView permiten detectar el problema a tiempo y evitar pérdidas. 

Y sigue explicando que, “en cambio, si la recorrida no pasaba por ahí, el problema podía convertirse en un ataque de gravedad”.

Ahora, FieldView permite detectar si el cultivo está teniendo alteraciones de crecimiento en algún sector, lo cual constituye un indicio para ir a monitorear allí y es clave para detectar el problema a tiempo.

Pero luego de detectado el problema, hay que actuar para solucionarlo. En el caso del ejemplo, hacer una aplicación con el producto apropiado. La agricultura digital también ayuda en esto, porque permite evaluar la eficiencia del manejo, detectando rápidamente si hubo fallas en la aplicación. 

“En zonas en las que son muy comunes las aeroaplicaciones, suele haber problemas de deriva. Es decir, parte del ingrediente activo se pierde fuera del blanco de aplicación. De esta forma, no se logra resolver con la eficiencia deseada el problema del ataque de la plaga. Pero la tecnología de FieldView permite detectar de inmediato si hay fallas y hacer los ajustes necesarios”, explica Oleszczuk.

El técnico dice que estas posibilidades están al alcance de todos los productores, más allá de su tamaño. Y que eso también es parte del nuevo paradigma que propone FieldView. “Puede ser que se adapten más rápido aquellos que ya estaban familiarizados con herramientas de la agricultura de precisión, pero no hay dudas de que todos pueden utilizarlos y que reconocen sus beneficios”, dice. 

Oleszczuk termina diciendo que la integración entre tecnología y manejo es, además, una aprendizaje y evolución permanentes.

“El productor va registrando todo lo que sucede en su cultivo y con FieldView tiene la posibilidad de reconocer antes, más y mejor cada problema. Luego lo identifica con un pin virtual en la plataforma, lo analiza y lo resuelve”, resume el especialista.

Y termina explicando por qué la herramienta permite, además, un aprendizaje que se va acumulando en capas.

“Aun cuando el problema no se haya resuelto a tiempo, porque no se consiguieron máquinas para hacer las aplicaciones o por el motivo que fuera, el usuario tiene la posibilidad de registrar y analizar las zonas del cultivo en las que cayó el rendimiento, para entender por qué sucedió y corregirlo en el futuro”, sostiene.

Se trata de una herramienta clave en todas las circunstancias, pero mucho más aun -como dice Oleszczuk- “en zonas en las que la biología presiona mucho más rápido que en otras”.

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