Tecnología agrícola, cosecha y datos, cuando más hacen falta

Por Equipo FieldView

Apr 27, 2020

Desde Jesús María, en el corazón de la provincia de Córdoba, el asesor Santiago Viel cuenta cómo es cosechar en este contexto tan particular. Y detalla que la agricultura digital y Fieldview le cambiaron la manera de llevar la gestión de los cultivos en los campos en los que trabaja.

Santiago Viel, ingeniero agrónomo, utiliza el software agropecuario Fieldview para la agricultura de precisión

Es época de cosecha gruesa y el ingeniero Santiago Viel está más atareado que nunca poniendo a punto máquinas, pantallas y balanzas. A pesar de la cuarentena, el agro está en su momento de mayor actividad. Los ciclos biológicos tienen sus tiempos y la producción no puede parar. Siete veces lo detuvieron esta mañana para controlar su permiso de circulación en los 90 kilómetros que separan su casa del campo (cerca de Jesús María, Córdoba), que recorre cada día. Así es la trilla en estos tiempos.

“Ya no puedo subirme a la cabina de la cosechadora para darle las indicaciones al operario y ajustar el software agrícola: le pido que baje y subo yo, mantenemos la distancia y tomamos todas las medidas de precaución. No es fácil”, cuenta el ingeniero.

Santiago es asesor de la empresa Don Toyo, que nació hace 36 años cuando dos amigos se asociaron para trabajar con una máquina pulverizadora. Luego, de a poco, empezaron a alquilar campos y cultivarlos ellos mismos. Más adelante sumaron el servicio de venta de semillas Dekalb y actualmente tienen uno de los puntos de comercialización más grande de Argentina de Bayer CropScience.

Hoy, con la segunda generación sumándose al trabajo, la empresa siembra 12.000 hectáreas entre propias y alquiladas en el norte de Córdoba, principalmente maíz, trigo, soja y también algo de garbanzo, lenteja y arveja. Desde hace tres años realizan cultivos de servicio, con los que ya cubren 3.000 hectáreas, de las cuales un 95% son de centeno volado sobre maíz en pie.

Es que los dos objetivos principales de Don Toyo a largo plazo son realizar una producción sustentable y completar la digitalización de sus procesos productivos. “Desde hace cinco años empezamos a usar Fieldview. El primer año realizamos el mapeo de campo sobre un 15% de la superficie y hoy ya tenemos un 80% bajo agricultura digital”, señala Santiago. 

“A través del uso de Fieldview pudimos conocer la calidad y la enorme variabilidad que había dentro de cada uno de los lotes. Lo vas viendo en el momento en el monitoreo de cultivos con las imágenes satelitales y lo corroborás a campo. Así ajustamos la densidad de siembra en base a la productividad de cada sector”, detalla.

Y sigue: “Por ejemplo, sembramos de 60.000 a 70.000 plantas de maíz de acuerdo a alta, media o baja productividad. Lo mismo para la dosis de fertilizante, que se determina según la calidad del ambiente dentro del lote”. Así, mediante la incorporación de la agricultura digital a la producción, lograron eficientizar los procesos.

Según relata Santiago, este año hicieron hincapié en generar prescripciones de cada lote para poder hacer una siembra variable.

“Ya habíamos sacado datos en los años anteriores a través de los mapas de cosecha. Con esa información de los rindes, obtuvimos la variabilidad de cada lote y, en base a eso, generamos los mapas de prescripción, con los que determinamos la densidad para cada área y así poder hacer una siembra variable”, explica.

En definitiva, dice que “este año hicimos un alto porcentaje de prescripciones. Es una utilidad excelente que nos ofrece Fieldview”.

Un salto de calidad para el monitoreo de cultivos agrícolas

Una de las funcionalidades del software agrícola  que les resultó “muy útil” fue el índice verde con el uso de imágenes de diagnóstico Fieldview. “En el tiempo de desarrollo del cultivo este índice va variando según tenga más o menos estrés, y eso te determina áreas de muestreo. Entonces, uno va al lote y corrobora las áreas de mayor y menor productividad”, cuenta el asesor. 

Además, “otra de las grandes utilidades de Fieldview es determinar el potencial de cada zona a partir de la información de los mapas de cosecha: en las zonas de mayor productividad nos sirve para conocer cuál es su verdadero potencial máximo, mientras que en las de menor potencial trabajamos en levantar ese piso”, indica.

Por otro lado, están trabajando con el software agrícola  para definir áreas de muestreo. “Sabemos que tenemos, dentro de un lote, dos o tres tipos de zonas (buena, media y mala). A través de muestras de suelo, laboratorio y estas herramientas, las analizamos y determinamos cuáles son. Así, las podemos separar dentro de un lote”, dice Viel.

Cuando termina la trilla “bajamos el mapa de cosecha y se lo enviamos al dueño del campo, al productor o a la gente que los esté trabajando. Le enviamos directamente el mapa de rendimiento, con los datos de humedad, lo que genera una gran claridad al momento de trabajar”, valora. 

Santiago Viel, ingeniero agrónomo, utiliza la app de agricultura Fieldview para el monitoreo de cultivos

El ingeniero está convencido de que “este sistema nos ayuda a gestionar toda la información en una sola aplicación. Dentro de una tablet tenemos todo de cada lote, de cada máquina, cuántas hectáreas hizo, la humedad que salió en tal campo o tal lote. Es un excelente software de gestión agrícola de la información”.

Entre las ventajas que observa, tras cinco años de uso de la App de agricultura de Fieldview, menciona “optimizar los recursos y aumentar la productividad, porque te permite ver cuáles son las patas flojas que se tiene en la producción, o la baja productividad de una máquina, o el bajo rinde de un lote, y ahí empezás a trabajar en el por qué. Entonces podés corregir lo que hace falta de cada eslabón y mejorar a nivel general”.

Finalmente, subraya: “No podemos pasar por alto que a través de la acumulación de datos podés tener la información histórica detallada de cada lote puntual, de un campo o lo que sea, con lo cual, a la hora de necesitarla, entrás al sistema y te tira toda la información que vos fuiste generando”.

Esta es época de cosecha (y una muy particular, atravesada por la cuarentena). Por eso, también es momento de recolectar información valiosa mediante las herramientas que la agricultura digital ofrece. Así, se podrán tomar mejores decisiones en las próximas campañas. Porque el campo digital no para. 

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