El mapa de rinde, clave para ingresar a todas las alternativas de FieldView

Por Equipo FieldView

Jan 14, 2021

El Ing. Agr. Santiago Pereda maneja 2.500 hectáreas en la zona de Lincoln y usa la agricultura digital cada vez para más cosas: hasta para hacer ensayos de fertilización con estiércol.

2012 - Santiago Pereda, un groso usando FieldView - Foto principal

 

Todos los productores que ponen en marcha un cambio de rumbo en su manejo técnico lo hacen en un sentido determinado. En el caso de la familia Pereda, en Lincoln, provincia de Buenos Aires, el cambio condujo hacia la agricultura digital.

“Antes de adoptar FieldView como herramienta tecnológica, no hacíamos una gestión global de cada ambiente”, reconoce Santiago Pereda, ingeniero agrónomo y responsable técnico de dos campos de la familia en la zona, que suman 2.500 hectáreas.

Sin embargo, el técnico dice que tenían un par de ventajas que ayudaron a pensar en las plataformas de tecnología agrícola como alternativa para dar un salto de calidad en la gestión. 

Por un lado, él vive en uno de los campos. Y, por otro, poseen cosechadoras y sembradoras propias. Además, mediante un software evaluaban los detalles de cada uno de los microambientes presentes en los suelos heterogéneos de esa localidad bonaerense.

“Pero una de las principales ventajas que nos aportó FieldView es que ahora tenemos un gran volumen de información toda junta en un solo lugar, como mapas de rinde, de siembra y monitoreo… todo lote por lote, para tomar un montón de decisiones”, destaca Pereda.

En ese proceso de mejora contínua que está llevando a cabo, el puntal son los mapas de rinde, que podrían considerarse como el principio y el fin de una larga cadena de generación de información y análisis de datos. Los mapas de rendimiento pueden ser creados con el software de gestión agrícola de FieldView y son esenciales para lograr un análisis completo de los resultados obtenidos.

Los primeros mapas los hicieron sobre lotes de maíz tardío, sobre los cuales también utilizaron prescripciones de siembra. 

El trigo fue el siguiente cultivo en sumarse a la revolución digital de los Pereda. En la campaña triguera que acaba de terminar debutaron con el cultivo dentro de la plataforma de agricultura digital, para comenzar a generar más capas que permitan tomar cada día mejores decisiones. Ahora, ya están trabajando sobre la soja.

Sembrando el camino hacia una agricultura de precisión

“Tenemos la ventaja de que, al no ser productores con una superficie muy grande, trabajamos con las mismas máquinas y operarios tanto en las tareas de siembra como en las de cosecha. A eso se suma que,  como yo estoy todo el día en el campo, puedo avanzar inmediatamente sobre cualquier corrección que me indica FieldView online, porque además trabajo con dos iPads al mismo tiempo”, explica el técnico.

Pereda tiene en claro que la variabilidad entre los distintos ambientes del campo es muy amplia, pero también sabe que no tiene tanta información histórica del establecimiento, por lo cual por ahora hace las prescripciones considerando macroambientes.  

“Pero aspiramos a que muy pronto podamos ir, gracias a la información que recabamos y a la tecnología, hacia ajustes más precisos en lo que hace a la dosificación de semilla y fertilizantes”, afirma. 

Georreferenciación para ensayos más precisos

Pereda ya es fan de FieldView, pero tiene claro que su camino recién está comenzando. En ese tránsito, puso en marcha otro uso de la plataforma de gestión agrícola que lo entusiasma: está haciendo ensayos de fertilización con estiércol en un feedlot de la empresa, con los que espera obtener muy interesante información para seguir ajustando el manejo.

En concreto, utiliza la herramienta de agricultura digital para marcar diferentes zonas del lote que recibieron, a través de una estercolera, distintas dosis del fertilizante orgánico, cuyos resultados lo ayudarán a determinar cuál es el más apropiado para el futuro.

“En los ensayos con la bosta aplicamos diferentes dosis de toneladas por hectárea. Se trata de ambientes que georreferencié con FieldView, para tener bien en claro, tras la cosecha, el impacto de cada tratamiento en las diferencias de rendimiento”, precisa.

Y da otro detalle interesante: “Así, también resuelvo otro tema, que es que el tractor que mueve la estercolera no tiene banderillero satelital”.

Hacer ensayos es una de las posibilidades de FieldView que entusiasmó al ingeniero que avanza hacia una agricultura de precisión cada vez más específica. Ya hizo también algunos con una maíz tardío que tuvo como antecesor una vicia y otro que tuvo antecesor trigo. Dice que le resultó muy práctico marcar el lote con la plataforma de agricultura digital para poder identificar luego el impacto concreto de cada uno de los cultivos anteriores en la rotación.

Pereda se entusiasma al hablar del software de gestión agrícola de FieldView y sus beneficios. Podría estar haciéndolo durante horas. Pero, si tiene que decir cuál de sus herramientas es la que más usa, se inclina por la de mapas de monitoreo.

“Cuando me llegan esos mapas hago una recorrida detallada por los lotes que ya están sembrados. De esa forma, puedo ser muy prolijo para detectar distintas problemáticas y poder, de esa manera, hacer los ajustes que resulten necesarios”, reflexiona.

En definitiva, el caso de los Pereda muestra las grandes y diversas posibilidades que FieldView abre para los productores, que pueden adaptar la plataforma a sus usos y situaciones específicas, agregando cada vez más eficiencia y productividad.

 

 

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